viernes, 6 de febrero de 2015

Vacio

Me hundo yo solo en la oscuridad que se me destino, y puedo resignarme si nadie me saca de esta profundidad, es lo que deseo, que la oscuridad me consuma envolviéndome en soledad, pensar en mis pasiones sin sentirlas, sin tenerlas, quemándome en la frialdad del vacío, pero sin necesitar de nada ni de nadie, en mi realidad única de dolor.
No volver a la luz jamás, deseo imposible, la única solución sería la ceguera, no apreciar la luz que brota de ti, para no tener que imaginar tu aroma, ni la textura de tu piel, no tener que anhelarte cerca de mí, porque pienso que no he vivido sino te tengo, rozar en mis labios tu cabello dorado, verme reflejado en los espejos de tu alma, abrazar tu alma con la humedad del amor que podría darte.

Alegría imposible, felicidad inalcanzable.

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