viernes, 16 de septiembre de 2016

Casi un adiós!

Alguna vez creyó en la totalidad de la dulzura,
que una sonrisa era capaz de voltear el universo,
era volar sobre su aliento sin ninguna atadura,
ver morir al mundo ya tampoco era algo adverso.

Sin gracia, con gracia, simplemente era la caída,
el valor no demostraba nada la pasión lo era todo,
cada segundo narraba nuevamente el plan de huida,
era primero elevarse para terminar sobre el lodo.

Decisión o miedo termina por ser solo un vacío,
a lo largo de la luz, a lo largo de la oscuridad,
deseo puro que solo se torna cada vez más impío,
siempre con ideas locas llenas de susceptibilidad.

Armonía que fue, melodías individuales ahora son,
latiendo iguales, mismo ritmo pero tono distinto,
sobrecargando a la fortuna, buscando conclusión,
sonando como un triste bolero de un solo requinto.

martes, 6 de septiembre de 2016

Dios quiso así!

Ya sin amor que alimente aquella luz, el destino es predecible,
Vuelve a ganar la desgana y no habrán mas obras que crear,
ni la destrucción motiva, ya ni temor da el miedo al verlo,
desapareció el anhelo de donde estuvo antes, vacío quedo.

Duele, es lo único que se si se siente, la melancolía,
porque reinó sobre todo desde siempre y nunca perdió batalla,
siempre bien armada de la pesada realidad, arma imparable,
realidad, la que si se deleita destruyendo sin romper nada.

El aire que queda solo es lo que sobra de la desilusión,
desgastando el ánimo de ser capaz, de ser algo que nunca fue,
malgastando los segundos junto a quienes no ven lo que ella ve,
lanzando el tiempo sobre el torbellino de la eternidad.

Locura que coqueteo siempre con la cordura, sin remordimiento,
sin la intensión de que se acabe ese enredo salvaje,
mas allá de lo que debió ser, lo importante es lo que es,
quedo grabada en la piel, en el aliento, en todo su ser.

Entregado todo al abismo de lo que venga, da igual en realidad,
que fluya el destino como convenga, que termine el mundo,
que empiece un mundo nuevo, que más da, si volvió a sentir la gravedad,
ya no importa mientras haya algo que lo mantenga con los pies pegados a la tierra.

Es así se supone, cuando ya no se puede flotar como pluma,
cuando el planeta lo estrella contra el suelo sin avisar,
vuelve a ser fugaz la sensación de tenerlo todo, de ser alguien para alguien,
vuelve a ser uno solo con suelo, uno solo con la gravedad que presiona a todos.

No hay sensatez que haga ver la tristeza como correcta,
ni tristeza que supere el peso de esa realidad con tantos bytes,
solo queda el báculo de su luz, que brilla más cuando hay oscuridad,
en victoria, en derrota, la cola de su vestido va acariciando sus pasos.

Con la pose erguida ira camino al trono donde la luz de su destino apunta,
su imposición habla por sí sola, nacida para ser reina, para ser autoridad,
Romeo solo puede ver de lejos como la dicha se posa sobre ella,
el solo se consume en anhelo y amor y deseo.

Gravedad 0 para flotar, volar, elevarse, como si fuera un sueño,
duró lo que debía durar, duele lo que debe doler, se llora lo que se debe llorar,
se ama de forma descomunal, con la locura como bandera de batalla,
pero con lanzas de franqueza que lastiman de verdad, el amor no es un juego,

es una guerra, donde se gana y se pierde....pero más se pierde que lo que se gana.