Alguna vez
creyó en la totalidad de la dulzura,
que una
sonrisa era capaz de voltear el universo,
era volar
sobre su aliento sin ninguna atadura,
ver morir
al mundo ya tampoco era algo adverso.
Sin
gracia, con gracia, simplemente era la caída,
el valor
no demostraba nada la pasión lo era todo,
cada
segundo narraba nuevamente el plan de huida,
era
primero elevarse para terminar sobre el lodo.
Decisión o
miedo termina por ser solo un vacío,
a lo largo
de la luz, a lo largo de la oscuridad,
deseo puro
que solo se torna cada vez más impío,
siempre
con ideas locas llenas de susceptibilidad.
Armonía
que fue, melodías individuales ahora son,
latiendo
iguales, mismo ritmo pero tono distinto,
sobrecargando
a la fortuna, buscando conclusión,
sonando
como un triste bolero de un solo requinto.
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