Tarde quizás,
según dice el calendario moral,
no lo creí
así porque sentí sincero tu amor,
erróneo y
oscuro, para el estándar social,
solo seguí
hasta donde me guió tu calor.
Ahora que
ya no piensas en mi me rindo a la soledad,
para darle
a mi alma angustiada algo de certeza,
y aunque
el intento de olvidarte dure una eternidad,
me
disfrazare a diario de luz para ocultar mi tristeza.
Le pediré
al cielo que me saque todo tu recuerdo,
por ahora
solo tengo de respuesta una lluvia oscura,
revivo a
cada instante el momento en que te pierdo,
se me
muere el alma cuando extraño tanta ternura.
Se que no
volverás a amarme, no querrás ya verme,
ya no
puedo rogarte para que de mí no te vayas,
eres consiente
de que amor ya no debes devolverme,
para que
de mi tristeza, en tu vida ya nada haya.
Oscuro se
torna poco a poco el aire que respiro,
un color
meloso, que se queda en toda mi piel,
aunque la
luz que aún me llena me provoca suspiros,
cuando
recuerdo tu sonrisa bella que huele a miel.
Extraño
las frases de amor que salían de tu alma,
porque tu
creaste del lodo a un ser inconcebible,
y aunque
por tu amor tuve brevemente la calma,
es ahora
tu indiferencia para mí lo más temible.
Siento el
aliento frío y tentador de la locura,
me traga en
sus frases, se come mi cordura,
me
aniquila el alma extrañando tu ternura.
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